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16 jun 2020

El Sahara y el nuevo gobierno, ¿se abre un tiempo para la esperanza? Una propuesta de acción al movimiento solidario

 Que los políticos cuando llegan al Gobierno se olvidan de lo que dijeron en campaña, es obvio.

Sin embargo, en materia saharaui parece que se nos abre un camino a la esperanza. 


Hay un Gobierno de coalición donde el partido principal el PSOE con líderes destacadamente pro-marroquíes (González, Zapatero, Borrell, etc…) en su “propuesta abierta de programa común progresista” en su punto número 347 1  proponía: 


“apoyar los procesos negociadores, tanto en Naciones Unidas como en otros ámbitos sobre el Sáhara Occidental, basados en el absoluto respeto a las obligaciones del derecho internacional; y apoyaremos que la MINURSO amplíe su mandato a la vigilancia de derechos humanos”.


Por otro lado, el Gobierno de coalición está conformado por otro partido, PODEMOS, cuya apuesta por el Sahara y los derechos del pueblo saharaui son sin duda más contundentes y próximos a la legalidad internacional que los del PSOE.


 Así en su programa electoral decía en su punto 118 2 y con respecto al Sahara Occidental: 


“Para ello, apoyaremos con acciones concretas el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui, mediante la implementación de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre recursos naturales, las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para una solución justa y pacífica mediante referéndum y los procesos de negociación en marcha. Estableceremos relaciones diplomáticas de alto nivel con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y promoveremos la ampliación del mandato de la Misión de Naciones Unidas para el referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) para que adquiera competencias en la protección y promoción de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales de la población saharaui. Aumentaremos las partidas de ayuda humanitaria para los campamentos saharauis; de este modo, el Sáhara Occidental volverá a ser una zona prioritaria para la cooperación española. Apoyaremos programas de formación y movilidad de la población saharaui y cumpliremos lo ya aprobado por el Parlamento: el acceso a la nacionalidad española de las personas saharauis residentes en nuestro país, con los mismos derechos que otros países con los que mantenemos relaciones históricas”.


Sin duda el programa de este partido que gobierna en coalición junto al PSOE y, que concurrió a las elecciones de 2019 con la fórmula de Unidas Podemos, es ambicioso a la par de justo.


No hace mucho me decía el presidente de CEAS-Sahara y creo que no le faltaba razón, que no esperemos que PODEMOS deje de apoyar al gobierno aunque en las políticas de éste con el Sahara no hubiera avances sustanciales.


¡Es la Realpolitik amigos!, pensé yo…


Lo que sí es claro, es que si recogemos lo que ambos partidos tienen en común, en principio, no les costaría mucho ponerse a trabajar de inmediato ya que no hay ningún elemento de fisura. 


Por ejemplo proponer y exigir  mantener relaciones diplomáticas con la RASD, sin embargo se me antoja como mínimo ilusorio y con pocas posibilidades de salir adelante.


Habrá quien piense que soy poco ambicioso y lo que creo que soy es realista. ¡Qué más quisiera yo que mi país reconociera a la RASD!


Sin embargo, como decía, si nos centramos en lo que une a PSOE y a PODEMOS en materia del Sahara Occidental, nos permitirá exigir y medir el grado de compromiso de ambos partidos con sus promesas electorales.


 A priori, lo que parece que les une, al menos en el papel, es que ambos están de acuerdo en que la MINURSO monitoree los derechos humanos en el Sahara Occidental.


¿Por qué no empezamos por aquí en esta legislatura que acaba de comenzar? ¿Por qué no hacemos acción de lobby con ambos partidos y sus grupos parlamentarios? ¿Por qué no conseguimos siquiera alguna declaración política en ese sentido?


Los amigos del pueblo saharaui sin duda les ayudaríamos; ya va siendo hora de que la sociedad civil en materia del Sahara apoye al Gobierno porque éste haga bien las cosas.


Sin duda los objetivos también en política, deben ser medibles, cumplibles y logrables, además, necesitamos tenerlos claros para una vez pasada la legislatura poder medir y comprobar si este Gobierno lo ha hecho bien, regular, o tan mal como los anteriores.


Por lo tanto desde este espacio lanzo ya una propuesta de acción concreta, ambiciosa y realizable:”trabajar junto al Gobierno para que lidere en los foros internacionales que la  MINURSO vele por el respeto de los derechos humanos en el Sahara Occidental”. 


Cuando lo consigamos, a por otro punto, pero concretemos acciones y vayamos de una en una.


¿Nos apoyará el Gobierno? Intentémoslo.


1  https://www.psoe.es/media-content/2019/09/PROPUESTA-ABIERTA-PARA-UN-PROGRAMA-COM%C3%9AN-PROGRESISTA-030919.pdf

2 https://podemos.info/wp-content/uploads/2019/10/Podemos_programa_generales_10N.pdf 





6 may 2020

El ELPS en cifras actuales. Un ejército del pueblo saharaui




Tras la publicación del audio sobre el Ejército de Liberación Popular Saharaui (ELPS), un saharaui al que estimamos por el rigor con el que escribe y por el conocimiento que tiene sobre todo lo concerniente a la causa saharaui, nos mandó un audio diciendo que habíamos cometido una imprecisión al afirmar que el Ejército Saharaui “cuenta con entre 5000 a 7000 efectivos”.

No estaba de acuerdo con estas cifras, afirmando que el dato es erróneo basándose en datos de su vivencia y conocimiento del ejército y de consultas que ha realizado a dirigentes militares.

Nos decía que para los que conocen el ejército con sólo decir 5000 es referirse a la 2 región militar.

Insistía que ya en 1991 al terminar la guerra en las 8 regiones militares contaban con 25.000 soldados.

Argumentaba también que en los últimos años los ingresos en el ejército se han duplicado o triplicado.

Añadiendo que se puede ver en la prensa de la época que se manifestaba que había “unas 20.000 personas en la guerra”.

La verdad es que al decir que el ejército saharaui contaba con unos 5000 efectivos le parecía “absolutamente erróneo” y que no sabía la fuente de dónde habíamos cogido la información y viniendo de quien viene la corrección, decidimos profundizar.

Bien, tanto para el artículo como para el podcast hemos usado varias fuentes, a destacar por su rigor:
  • El Ejército Saharaui Panorama Actual. Jorge Alejandro Suárez Saponaro. Director Diario El Minuto para Argentina. Articulista que ha escrito decenas de artículos sobre el Sahara Occidental y está reconocido en el mundo académico.
  • El conflicto del Sahara Occidental. Ignacio Fuente Cobo y Fernando M. Mariño Menéndez. Ministerio de Defensa. 2006
Es cierto que se estima que a finales de los años 70 y principio de los 80 el ELPS tenía “una estructura de ejército convencional que llegaría a contar en 1980 con 20.000 efectivos”

Nosotros mismo lo explicamos en el artículo que habla sobre la ofensiva “Huari Bumedian” donde decimos que el Frente Polisario movilizó a más de 5.000 hombres para esta ofensiva que se organizó el primero de enero de 1979 y que duraría casi un año.

Es decir no negamos la cifra de que el ejército saharaui en su máximo esplendor tuvo un ejército de algunas decenas de miles de hombres.

No obstante, la fuente antes citada del Ministerio de defensa español en ese mismo estudio indica que en 1991 durante el progreso de las conversaciones de paz que

“durante los días 17 y 18 de julio de 1991 el Mando militar marroquí aprovechó que se habían localizado concentraciones de carros polisarios en las zonas de Tifariti y Bir Lehlu, para que diera orden de atacarlas, lo que se realizó entre el 4 y 6 de agosto. A continuación de esta operación, el 23 del mismo mes, Marruecos inició otra operación de gran envergadura a vanguardia del muro, con la finalidad táctica de “limpiar la zona”, si bien su verdadera finalidad era fundamentalmente política; se trataba de mantener unidades marroquíes sobre el terreno para, en el caso de que se mantuviese la fecha del 6 de septiembre como de alto el fuego, demostrar a la ONU que esas zonas están controladas por Marruecos.”

El estudio sigue citando cuatro ataques
  • MAHBES – BIR-LEHLU.
  • SMARA – TIFARITY.
  • UM DREIGA – MIJEC.
  • AUSSERD – AGÜERIT.
Indica a su vez que los marroquíes estimaron en 100 las bajas entre muertos y heridos del Polisario y unas 50 entre muertos y heridos las propias marroquíes.

El citado estudio ya indica y este es el dato que consideramos importante que:

“Los efectivos totales que el polisario era capaz de poner en juego se estimaban en esos momentos entre 5.000 y 6.000 hombres, si bien en estas acciones solamente tomó parte aproximadamente un tercio”.

El estudio muestra también una tabla donde se ve la comparativa de capacidades de los ejércitos marroquí, argelino, mauritano y saharaui donde ya se indica que en 1994 la cifra de efectivos del Polisario era de 5000.



Nadie discute que en caso de guerra “La República Saharaui cuenta con un eficiente sistema de movilización, donde rápidamente puede alistar hasta unos 20.000 efectivos”

No obstante y al tratar el artículo sobre la situación actual del ELPS donde no hay guerra ni paz hemos hecho la comparativa del porcentaje de población que representan las Fuerzas Armadas de cuatro estados: el español, el marroquí, el argelino y el saharaui.

En los tres primeros, el porcentaje va del 0,26 % de España al 0,53% de Marruecos. Si el Sahara Occidental (territorios controlados por el Polisario) tuviera 5.000 efectivos representaría un 2,88 %.



Hemos comprobado que en Francia el porcentaje es del 0,31 %, en Nigeria el 0,08% y en Egipto el 0,48 % (el más grande en el continente africano, en el mundo árabe y una de las más grandes del mundo -puesto 13º)

Es decir, los ejércitos viene a representar menos del 1% de la población en la mayoría de los países.

Pero hablando del Ejército del Frente Polisario (ELPS) al tratarse de un Movimiento de Liberación Nacional tomar como datos ejército/población no son extrapolables ya que se suele considerar a gran parte de la población armada, adiestrada y lista para el combate o la defensa.

A la conclusión que modestamente llegamos es que una cosa es el Ejército regular, esto es, los efectivos que en tiempo de “no paz” como es el actual están movilizados, y otra diferente la capacidad de movilización de la población saharaui ante una amenaza bélica que incluiría seguro a gran parte de la población de los campamentos, la diáspora e incluso quizás población saharaui de los territorios ocupados por Marruecos.

Es un hecho que el glorioso ejército saharaui fue muy numeroso en tiempos de guerra asestando duras derrotas en el campo de batalla tanto al ejército mauritano como marroquí.

Afirmar que se estima qué el ejército saharaui tiene esas unidades, u otras, no es hacer de menos al ELPS, al contrario. En su haber tiene que a pesar de su tamaño y sus medios, el ocupante marroquí no ha conseguido doblegar al pueblo saharaui.

Enrique Gómez

Fuentes:
  • El Ejército Saharaui Panorama Actual. Jorge Alejandro Suárez Saponaro. Director Diario El Minuto para Argentina. Articulista que ha escrito decenas de artículos sobre el Sahara Occidental y está reconocido en el mundo académico
  • El conflicto del Sahara Occidental. Ignacio Fuente Cobo y Fernando M. Mariño Menéndez. Ministerio de Defensa. 2006
  • Sahrawi Refugees in Tindouf, Algeria: Total In‐Camp Population March 2018 . UN High Commissioner for Refugees (UNHCR)
  • Datos numéricos efectivos de las Fuerzas Armadas de países Wikipedia
  • Datos de la población de los países – Google salvo los del Sahara Occidental

25 oct 2019

Las acacias del éxodo, de Conchi Moya. La literatura como necesaria aproximación para conocer a un pueblo olvidado.



Dice Bahia Mahmud Awah en la contraportada del libro que “el saharaui por naturaleza no cuenta sus éxitos, evita ser presumido”. Eso que me consta es cierto, hace que pasen desapercibidas muchas historias de saharauis por su pudor.

Nada más leer la contraportada me vino a la cabeza la historia de un amigo saharaui al que yo le recriminaba que no quisiera poner por escrito esa cantidad de historias que me contaba de la guerra, del exilio… Recordaba a Mohamed Cas Cas y como sufrió para huir de la ocupación marroquí, como fue a Paris a juntarse con otros saharauis para después ir a la guerra. Recordaba como ese buen hombre murió en un trágico accidente en Huesca después de llevar varios años en España, como decía él de forma provisional, hasta que su, nuestro Sahara, fuera libre.

El libro prometía y solo había leído la contraportada.

Ya en el segundo relato te encuentras de bruces con una de las mayores traiciones que se han producido al pueblo saharaui de manos del otrora secretario general de un partido que gobernó España durante muchos años.

Y lees en ese relato como el ínclito traidor lloraba al ver los estragos que la guerra estaba causando el pueblo saharaui en los campamentos de población refugiada en su visita en 1.976. Recordaba el vídeo donde se comprometía con la historia y decía que su partido no abandonaría nunca al pueblo saharaui.

En menos de 10 minutos de lectura de “Las acacias del éxodo” había podido comprobar como es el pueblo saharaui recordando la figura de mi amigo y como si fuera la otra cara de la moneda, la de un traidor que cambia de opinión, traiciona sus “principios” y los de su partido a saber muy bien por qué intereses.

“Las acacias del éxodo” nos acerca con relatos cortos y amenos a lo que es la historia del pueblo saharaui. Nos habla del abandono de España, de la esperanza del regreso o de la represión que sufren en silencio mediático la población saharaui en los territorios ocupados del Sahara Occidental. Nos habla de la esperanza de un pueblo y la dureza que sufre por culpa un proceso inconcluso de descolonización y de la ocupación posterior de un estado feudal y salvaje que ya dura demasiados años.

Nos habla de cómo España nunca se creyó de verdad que los saharauis eran españoles y cómo éstos y éstas descubrían gracias a esa dejación su propia identidad.

Son relatos de muy fácil lectura que por lo menos en mi caso no he podido leer seguidos. No ha habido un relato que me haya dejado indiferente. Son muchos los recuerdos de personas que conoces, algunas están en el libro, otras en mi imaginario. Gente a la que han torturado, han encarcelado durante años, han desaparecido, ha dejado su vida por una causa…

A lo largo del libro se trata el papel determinante de la mujer saharaui en todo el proceso de la breve historia de liberación del Sahara Occidental. Ese papel silencioso pero imprescindible para levantar de la nada unos campamentos de población refugiada, mantener la esperanza del regreso a su país y luchar bajo el opresor por defender su identidad como pueblo.

Se habla de muchas mujeres valientes y dignas en el libro, algunas veces desde el recuerdo, otras desde la añoranza y otras con simpatía como cuando habla de la figura femenina de “la combatiente” compañera inseparable del bueno de Hmad Hamad.

Dice Conchi que “Las acacias del éxodo” pretende “dar a conocer la causa saharaui a un público fundamentalmente que no la conozca demasiado”. Estoy de acuerdo en la afirmación, pero yo lo extendería. El libro también ayuda a dar a conocer la causa saharaui, a aquellas personas que llevan muchos años de acompañamiento al pueblo saharaui. A veces los que nos movemos en la solidaridad con el Sahara lo hacemos con ideas y discursos absolutamente previsibles por repetitivos.

Se hace necesario en muchos casos echar el freno de mano y reflexionar sobre nuestra causa y la forma de lucha para conseguir los objetivos de libertad e independencia.

En ese sentido “Las acacias del éxodo” nos trae aire fresco y sirve para cargar las pilas para seguir acompañando a este pueblo que tanto se lo merece.

Enrique Gómez - Um Draiga

P.D. Sería fantástico que este libro lo pudieran leer todas las familias que acogen a menores saharauis en el programa de Vacaciones en paz. Sería una magnífica forma de hacerles una introducción al por qué vienen esos jóvenes a pasar un verano con nuestras familias de acogida.

Datos del libro:

ISBN: 978-84-7737-959-1

120 páginas

Editorial Silex

Se puede comprar en: El Corte Ingles, FNAC

5 abr 2013

Sahara: Mohamed y Mohamed

Mohamed
Era un policía de la seguridad marroquí destinado en el Sahara desde hacía ya demasiados años. Esa mañana se levantó nervioso. Tenía que ir pronto a la gendarmería. Ese día llegaba a El Aaiún el enviado personal del secretario general de la ONU para el Sáhara Occidental, Christopher Ross. 
Desayunó rápido, apenas se despidió de su mujer y sus dos hijos.  Se vistió con esa sudadera que tanto le gustaba, cogió su gorra, escondió su porra debajo de la sudadera y salió rumbo a su trabajo. En el barrio observó como sus vecinos le miraban, él sabía que le admiraban aunque a veces también pensara que le temían por su fama de hombre duro. 
Ya en la gendarmería recibió órdenes:  No debía haber disturbios y cualquier conato de manifestación de saharauis debía ser cortado de raíz. 
No era la primera vez que recibía ese tipo de órdenes, es más, desde 1995 cada vez era más frecuente enfrentarse a esos saharauis alborotadores que lo único que querían era desestabilizar las provincias del sur,   impidiendo la prosperidad que debería de haber llegado hace años a su querido Marruecos. 
Creía profundamente a su jefe cuando les decía que esas manifestaciones atentaban contra la línea de flotación de Marruecos. Era un tema de seguridad nacional, no era un juego, era fuego real. Si triunfaba la Intifada sería el fin del próspero Marruecos. Su jefe les decía que hicieran ellos su trabajo que otros harían el suyo (refiriéndose a la facilidad que tenía su régimen para comprar voluntades y silenciar las noticias). Nadie sería sancionado, la integridad territorial estaba por encima de cualquier derecho individual o colectivo. 
Junto con otros compañeros, igual como él de paisano, se dirigió a la Avenida de Smara en El Aaiún. Se quedaron vigilando cerca del Hotel donde se alojaban los miembros de la ONU. Sabía que ese hotel era un lugar de encuentro de militares de la Minurso y también sabía que algunas prostitutas frecuentaban la zona con la esperanza de ser contratadas por esos militares que no sabía muy bien que hacían en su Sahara. 
La presencia de estos militares le molestaba, sabía que no vigilaban su trabajo pero le molestaba que hubiera testigos en la resolución de lo que el llamaba un conflicto interno entre marroquíes. 
Pasaron las horas y ya a mitad mañana, vio como un grupo de hombres y mujeres saharauis se acercaban a la Avenida de Smara, gritando y coreando lo que en la distancia parecían consignas independentistas: el ya famoso grito de LABADIL LABADIL AN TAKRIR LMASIR (1). 
Junto a sus compañeros corrió hacia ellos. No eran más de 10 ó 15 saharauis. Observó incrédulo como un saharaui sacaba una descolorida y raída bandera de su pantalón y levantándola con las dos manos  saludaba a los coches de la Minurso. 
Enseguida echó a correr, eso era intolerable, había que detener al independentista que con su actitud “ponía en peligro la integridad territorial de su Marruecos”, como decía su jefe y él creía.
Junto sus compañeros enseguida dieron con él en mitad de la calzada de la Avenida de Smara. Le golpearon, se lo merecía, le pegaron patadas entre todos y con sus porras el dieron un buen escarmiento. El alborotador quería escaparse y él entonces sin pensárselo le lanzo una patada a la cara como le habían enseñado en las clases de defensa personal de la gendarmería. Cuando se levantaba en el aire para propinarle la patada en la cara, pudo observar que la mirada del saharaui no era de miedo ni de ira. Creyó reconocer esa mirada de indiferencia como si no le importara el dolor que le iba a propinar.
La patada fue espectacular, el saharaui cayó al suelo, momento que aprovecharon sus compañeros para seguir dándole porrazos y patadas. Lo detuvieron y lo entregaron a una unidad uniformada para que diera cuenta de él. 

Junto con sus compañeros se dirigió a las proximidades del Hotel sabiendo que habían cumplido con su obligación esperando terminara su jornada. 
Al llegar a casa a la hora de la comida, su mujer como todos los días le preguntó cómo le había ido el día y él sin quitarse de la cabeza la mirada del saharaui mientras le propinaba la patada,  le respondió como todos los días, que todo había ido muy bien.
Aunque sabía de su legitimidad, no le gustaba hablar ni presumir en público de que otros policías y él golpeaban a saharauis con porras y patadas, no fuera ser que lo consideraran un cobarde.  Al fin y al cabo el saharaui iba armado, armado con una bandera raída y descolorida.
Mohamed
Esa mañana se levantó nervioso. Llegaba a El Aaiún el enviado personal del secretario general de la ONU para el Sáhara Occidental, Christopher Ross.
Sabía que Ross se iba a reunir con asociaciones saharauis. Esas asociaciones que Marruecos ninguneaba, iban a ser recibidas y ser legitimadas nada más y nada menos que por la ONU. Nunca más podría decir Marruecos que estas asociaciones carecían de valor jurídico: La ONU se reunía con ellas y las reconocía como interlocutores en el conflicto de la ocupación del Sahara Occidental.

Dahba, su madre sabía, por como se había levantado Mohamed, que ese día iba a ser un día importante en la vida de su hijo. Ella sufría, no quería que lo encarcelaran ni que le hicieran daño. Ella también sabía que no podía hacer nada, que la voluntad de Mohamed era férrea y que nada podía hacer para frenarle y la verdad es que tampoco deseaba hacerlo. Sólo le decía a su hijo con frecuencia:

– Que no te hagan daño Mohamed, te podrán golpear pero nunca te podrán hacer daño.

Su padre trabajó para la administración española. Estudió hasta el instituto, no había universidades en la colonia española del Sahara. Le gustaba la filosofía. Mohamed tenía grabada a fuego la historia que un día le contó su padre sobre un esclavo y su amo. Cuando el amo propinó una paliza a su esclavo por un error que cometió. Después de una gran paliza, éste ni se inmutaba hasta que extenuado abrió la boca para decir a su amo: 
– Cuidado, señor, que si seguís así, vais a romper vuestro bastón.

Terminó de desayunar rápido, se dirigió a su cuarto y movió el armario y de la parte de atrás sacó de su escondite su descolorida y raída bandera del Sahara Occidental. La cogió la observó y gritó en silencio para sus adentros: LABADIL LABADIL AN TAKRIR LMASIR.
La dobló y se la metió en su pantalón. Salió a la calle, vio como sus vecinos le miraban con admiración y cuando se reunió con sus amigos en el portal oyó los zgarit (2) de su madre a modo de despedida. La miró y unas lágrimas asomaron en las mejillas de Dahba.

 Nada de lo que iban a hacer ese día era debido al azar. Estaba todo estudiado. Sabía que los marroquíes les iban a dar fuerte pero también sabían que si eran detenidos les podrían privar de su libertad pero no así de su felicidad. Recordaban a los héroes de Gdeim Izik, 24 presos políticos saharauis, en prisión preventiva desde hace más de dos años. Recordaban como estos héroes al escuchar sus sentencias, sus injustas sentencias, gritaban gritos por la independencia haciendo signos de la victoria y sonriendo de forma sincera. ¡Podían quitarles la libertad pero no su felicidad ni su verdad! 

Mohamed y sus colegas sabían que lo que hacían, lo hacían por ellos y por el futuro de su pueblo; sabía que era posible que ellos no vieran la independencia del Sahara pero también sabía que había muchos saharauis que cogerían su testigo en la lucha cuando él ya no estuviera.
Mohamed llevaba ya años pensando que sólo tenía dos formas de vivir bajo la ocupación: O bien siendo cómplice del torturador y ocupante o luchando por la libertad de su pueblo como lo había vivido desde pequeño observando el ejemplo de los suyos. Mohamed recordaba la canción de un cantante cubano amigo de los saharauis que desde España cantaba “Mejor salir y hacer que llorar por la ventana” Esa canción (3) le animaba a seguir en su lucha .
Salieron desde el barrio de Matala (4) camino de la Avenida de Smara donde sin duda aparecería la comitiva de la ONU esa mañana. Nada más llegar a la avenida y cerca del hotel donde se alojaba la Minurso vio venir los coches blancos de las Naciones Unidas. Sacó de su pantalón la raída y descolorida bandera y la cogió con sus manos ondeándola por encima de su cabeza. Empezó a gritar con sus compañeros el grito de la independencia del Sahara: LABADIL LABADIL AN TAKRIR LMASIR.
No había pasado ni un minuto cuando ocurrió lo esperado: unos policías de paisano fueron a por Mohamed y empezaron a golpearle con saña. Eran 8 ó 10 los policías que le propinaron una terrible paliza. Mientras le golpeaban vio como también golpeaban con las porras a su amigo que iba a su lado vestido con darra (5).
 Yacía en el suelo mientras le seguían pataleando. Consiguió a duras penas levantarse y mientras lo hacía vio como un policía de paisano dando un salto, le iba a propinar una patada en la cara. En décimas de segundo miró al policía a los ojos fijamente como diciéndole:

– Golpéame fuerte, me causará dolor, pero no me harás daño.
La patada le impactó le la cara, le siguieron golpeando. Lo metieron a rastras en un coche de policía y lo sacaron de El Aaiún.
Tuvo que volver a su barrio andando y sangrando. Al llegar a Matala se encontró con sus amigos, se abrazaron y se saludaron al modo saharaui, preguntándose como había ido su misión. Estaban orgullosos. Al fondo veía a su madre acercarse corriendo gritando y haciendo zgarits. Se abrazó a ella y vio como su padre llegaba y le miraba siempre detrás de todos. No quería robar ni un segundo de protagonismo a su hijo. Se sentía tan orgulloso de él…
Esta historia no es real pero es posible que lo sea. Está inspirada en el vídeo grabado por Equipe Media y colgado en Youtube 



En el Sahara hay muchas personas como estos dos Mohamed. ¿Cuál de los dos te gustaría que fuese tu hijo?
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(1) No hay otra solución que la autodeterminación
(2) Grito expresión de orgullo que hacen las mujeres saharaui ante una gesta heroica o como muestra de admiración.
(3) Canción Fulanito. Autor Roberto del Pino “Fulanito de Tal” http://www.myspace.com/fulanitodetalblog
(4) Barrio de El Aaiún de población mayoritariamente saharaui.
(5) Vestimenta tradicional que visten los hombres del Sahara y Mauritania

18 mar 2013

Poesía: Sahara mío, te quiero

Dura es la vida.
Sol ardiente.
Sol deslumbrador,
sol inclemente.
 Esto es el Sahara.
Agua, ¿dónde estás?
espejismos, engaños,
solo espejismos.
Tierra sedienta.
Cielo duro de piedra turquesa,
cielo sordo a mis lamentos,
dame por lo menos una lágrima de lluvia.
El verde es solo un sueño,
ni un solo hilo de hierba,
ni el fresco reparo de una sombra.
Tierra se tú generosa,
dame una primavera,
 dame por lo menos una flor.
Tierra mía,
a pesar de los sufrimientos que me das,
yo te quiero.
Desierto mío te defiendo,
te defendí,
y te defenderé siempre.
No tienes sombra
y mis enemigos te violan.
No tienes dulces frutos
y los insaciables te invaden.
Tierra árida y herida.
Patria pobre y violada.
Sangre y sangre.
País de mis sueños
de mis pesadillas.
Prisión y tortura,
tus hijos en las manos del verdugo.
Patria pobre,
patria extremada,
te armaste.
Patria que no puedo besar
cuánto te deseo …
Sahara mío,
Yo te quiero
y te defiendo.
Te prometo,
te daré tu primavera.

Autor: MOHAMED SIDATI


11 mar 2013

Momento Verdi ... ante Berlusconi

El pasado 12 de marzo, Silvio Berlusconi debió enfrentarse a la realidad.

Italia festejaba el 150 aniversario de su creación y en esta ocasión se representó en Roma la ópera Nabucco, de Giuseppe Verdi,dirigida por el maestro Ricardo Muti. Nabucco evoca el episodio de la esclavitud de los judíos en Babilonia,y el famoso canto "Va pensiero" es el canto del coro de esclavos oprimidos. En Italia, este canto es un símbolo de la búsqueda de la libertad (en los años en que se escribió la ópera, Italia estaba bajo el imperio de los Habsburgo).

Antes de la representación, Gianni Alemanno, alcalde Roma, subió al escenario para pronunciar un discurso en el que denunciaba los recortes del presupuesto de cultura que estaba haciendo el Gobierno, a pesar de que Alemanno es miembro del partido gobernante y había sido ministro de Berlusconi. Esta intervención del alcalde, en presencia de Berlusconi que asistía a la representación, produjo un efecto inesperado.

Ricardo Muti, director de la orquesta, declaró al "Times": "La ópera se desarrolló normalmente hasta que llegamos al famoso canto "Va pensiero".

Inmediatamente sentí que el público se ponía en tensión. Hay cosas que no se pueden describir, pero que uno las siente. Era el silencio del público el que se hacía sentir hasta entonces, pero cuando empezó el "Va Pensiero", el silencio se llenó de verdadero fervor.

Se podía sentir la reacción del público ante el lamento de los esclavos que cantan: "Oh patria mía, tan bella y tan perdida." Cuando el coro llegaba a su fin, el público empezó a pedir un bis, mientras gritaba "Viva Italia" y "Viva Verdi".

A Muti no le suele gustar hacer un bis en mitad de una representación. Sólo en una ocasión, en la Scala de Milan, en 1986, había aceptado hacer un bis del "Va pensiero". "Yo no quería sólo hacer un bis. Tenía que haber una intención especial para hacerlo" - dijo Muti -. En un gesto teatral, Muti se dio la vuelta, miró al público y a Berlusconi a la vez, y se oyó que alguien entre el público gritó: "Larga vida a Italia!".

Muti dijo entonces: "Sí, estoy de acuerdo: "Larga vida a Italia", pero yo ya no tengo 30 años, he vivido ya mi vida como italiano y he recorrido mucho mundo. Hoy siento vergüenza de lo que sucede en mi país.

Accedo, pues, a vuestra petición de un bis del "Va Pensiero".  No es sólo por la dicha patriótica que siento, sino porque esta noche, cuando dirigía al Coro que cantó "Ay mi país, bello y perdido" , pensé que si seguimos así vamos a matar la cultura sobre la cual se construyó la historia de Italia. En tal caso, nuestra patria, estaría de verdad "bella y perdida".

Muchos aplausos, incluidos los de los artistas en escena.

Muti prosiguió. "Yo he callado durante muchos años. Ahora deberíamos darle sentido a este canto. Les propongo que se unan al coro y que cantemos todos el "Va pensiero" Toda la ópera de Roma se levantó. Y el coro también.

Fue un momento mágico. Esa noche no fue solamente una representación de Nabucco,sino también una declaración del teatro de la capital para llamar la atención a los políticos. En el enlace siguiente se puede vivir ese momento mágico, lleno de emoción.



 

Letra

En italiano
Va, pensiero, sull'ali dorate;
va, ti posa sui clivi, sui colli,
ove olezzano tepide e molli
l'aure dolci del suolo natal!
Del Giordano le rive saluta,
di Sionne le torri atterrate...
Oh mia patria sì bella e perduta!
Oh membranza sì cara e fatal!
Arpa d'or dei fatidici vati,
perché muta dal salice pendi?
Le memorie nel petto raccendi,
ci favella del tempo che fu!
O simile di Solima2 ai fati
traggi un suono di crudo lamento,
o t'ispiri il Signore un concento
che ne infonda al patire virtù.
che ne infonda al patire virtù
che ne infonda al patire virtù
al patire virtù!.
En español
¡Ve, pensamiento, con alas doradas,
pósate en las praderas y en las cimas
donde exhala su suave fragancia
el dulce aire de la tierra natal!
¡Saluda las orillas del Jordán
y las destruidas torres de Sion!
¡Oh, mi patria, tan bella y perdida!
¡Oh recuerdo tan caro y fatal!
Arpa de oro de fatídicos vates,
¿por qué cuelgas muda del sauce?
Revive en nuestros pechos el recuerdo,
¡Que hable del tiempo que fue!
Al igual que el destino de Sólima
Canta un aire de crudo lamento
que te inspire el Señor un aliento,
que al padecer infunda virtud,
que al padecer infunda virtud,
que al padecer infunda virtud,
al padecer, la virtud!.

14 feb 2013

El barrendero que canta Bob Esponja a los niños

Hay historias que enternecen.  Leo en el libro de Luis Galindo ( @luisgalindo_lg ) "Reilusionarse" la historia de Emilio, un barrendero de 48 años que canta Bob Esponja a unos escolares en un descanso en su trabajo diario. Dice Emilio que todo empezó cuando pasaba por delante de los niños en el patio del colegio y se puso a "hacer la ola".

Los niños lógicamente respondieron, bueno lógicamente respondieron porque el bueno de Emilio tendría gracia si no de qué. Más tarde y al ver la complicidad de los niños Emilio se puso a cantar la canción de Bob Esponja haciendo la delicia de los niños .

Esta coreografía parece ser ya formaba parte de la rutina del patio como el pito de la señorita para incorporarse a clase.

De este hecho se hizo eco RTVE y colgó en su web la noticia y el video siguiente. Son 40 segundos que seguro te harán sonreir.


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